Fragmento "Manifiesta no saber firmar"

"La casa del señor Candidato también tiene nombre, se llama Gobernación. Pero creo que no es de él, porque cuando pasaron tres veranos ya no vivía ahí. Después vivía otro que se llamaba igual, pero cambian de nombre cuando llegan a vivir a esa casa porque la mayoría termina llamándose “Señor Gobernador”. Hay otra casa que se llama Alcaldía y el que vive ahí se llama Alcalde, pero al principio también se llamó igual que el otro... Candidato. ¿No saben ellos que tantos nombres pueden causar confusión? Pero prefiero a Candidato porque es bueno. Él regala comida y cuando nos lleva al hospital nos atienden; caso contrario cuando se cambian el nombre por el de Gobernador, Alcalde o Senador, ya no nos conocen. Siento que no sólo cambian el nombre, sino también el alma."

sábado, 8 de noviembre de 2014

La identidad étnica, el objetivo final.





Santa Marta (Magdalena), 8 de noviembre de 2014.


Identidad étnica... Objetivo final.
Por: Estercilia Simanca Pushaina
Abogada y escritora Wayuu.

La Registraduria Nacional del Estado Civil expidió el pasado 21 de octubre de 2014 la resolución No. 276, "Inscripción inicial y modificación en el registro civil de nacimiento de integrantes de las comunidades y/o Pueblos indígenas" en atención al Derecho de Petición de Consulta presentado por la suscrita el 17 de octubre de 2014.

Junto a esta circular se implementó un nuevo documento antecedente para la inscripción en el registro civil
de nacimiento de los miembros de comunidades indígenas y/o Pueblos Indígenas, para que sea suscrito por la autoridad tradicional de dicha comunidad, permitiendo así que se respete nuestra identidad cultural, ya que la información que los funcionarios con facultad registral consignen en el registro civil de nacimiento deberá respetar lo que se consigne en tal documento.

La étnicidad  desde mi punto de vista no debe circunscribirse solamente a la tradición oral, a los usos y costumbres y a  muchos otros  diferentes factores que nos definen y nos identifican como indígenas, esta también debe ser civil y para todos los efectos legales que correspondan. Hoy celebro que el documento de registro de las personas también reconoce de manera formal una identidad étnica, esto sin lugar a dudas constituye un gran paso que la Registraduría Nacional del Estado Civil ha dado en ese reclamado derecho a un nombre digno pero sobre todo en su étnicidad.

A continuación apartes de la Resolución No 276 del 21 de octubre de 2014 "que a partir de la fecha a faltan de alguno de los documentos reconocidos para la inscripción en el registro civil de nacimiento se debe seleccionar en el Sistema de información de registro Civil (SIRC) la opción de documento antecedente "OTRO" y digitar en la casilla de "Descripción complementaria del documento antecedente" en primer lugar el nombre de la etnia o pueblo indígena seguido del texto "AUTORIZACION INDÍGENA" (ej WAYU AUTORIZACION INDÍGENA) esto con el fin de realizar la creación de un registro civil de nacimiento.
Las inscripciones de nacimiento de pueblos indígenas que se puedan adelantar mediante cualquier otro documento antecedente idóneo se seguirán realizando de acuerdo a los documentos antecedentes requeridos por el Decreto Ley 1260 de 1970...
Sin menoscabo a lo manifestado anteriormente la opción "OTRO" será utilizada únicamente para la inscripción de personas pertenecientes a comunidades y/o pueblos indígenas que presenten como documento antecedente carta o certificación expedida por la autoridad tradicional o quien haga sus veces... Adicionalmente atendiendo las particularidades de cada etnia o pueblo será necesario implementar la utilización de un documento antecedente adicional o diligenciado por la autoridad tradicional de la comunidad y/o pueblo indígena o quien haga sus veces que sirva como soporte en el evento de modificación y/o reemplazo de la inscripción inicial de registro civil de nacimiento como puede ser el caso de un cambio de nombre y aquellas modificaciones que no impliquen alteración del estado civil del inscrito... Es de resaltar que la información que se consigne en el registro civil de nacimiento deberá transcribirse textualmente como se encuentra plasmado en el documento antecedente aportado, ya sea para la creación o modificación de la inscripción, con el fin de garantizar que la escritura del nombre corresponda con la fonética del mismo"

La circular 276 del 21 de octubre de 2014 da cumplimiento, 10 años después de proferida,  a la sentencia T-25 de 2004 y sus Autos de cumplimiento - Auto 173 de 2012 y a los artículos 7 y10 de la Constitución Política de Colombia que tratan sobre la diversidad étnica y el idioma oficial en nuestros territorios de origen respectivamente. Mientras estaba en el proceso creativo de "Manifiesta no saber firmar " Nacido: 31 de diciembre, la Corte Constitucional hacia lo propio declarando el Estado de Cosas Inconstitucionales en materia de desplazamiento forzado. El 26 de enero de 2009 advirtió en su momento que 34 Pueblos Indígenas se encontraban en inminente riesgo de extinción física y cultural, para ello ordenó al Gobierno Nacional diseñar con la participación de organizaciones indígenas un programa de garantías dirigido a toda la población indígena nacional con el fin de prevenir y atender el fenómeno del desplazamiento, así como diseñar e implementar un Plan de Salvaguarda Étnica para cada uno de los 34 Pueblos. Para ese mismo año 2009 el proyecto documental "Nacimos el 31 de Diciembre" de Priscila Padilla, era ganador de la Convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia, para llevar a cine la historia de todos los personajes de "Manifiesta no saber firmar" como: Raspahierro, Bolsillo, Prisionero, Cabezón, Marilyn Monroe, John F. Kennedy, Payaso, entre otros. Sí,  "Manifiesta no saber Firmar" Nacido: 31 de diciembre, más que un cuento corto ha sido una novela que se reescribió durante 10 años, con muchas coincidencias y con un final feliz.

Mi corazón está muy contento, mi profesión al servicio de mi Pueblo y de los Pueblos Indígenas de Colombia es mi mejor honorario, qué satisfacción tan grande.

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http://www.elheraldo.co/la-guajira/en-marcha-el-registro-civil-para-las-etnias-indigenas-173646

http://www.las2orillas.co/la-justicia-colombiana-se-reivindica-con-la-identidad-etnica/






Pulowi de Uuchimüin

Universidad de Georgetown ( Washington, D.C.)y, 10 de abril de 2013. No estoy en un proceso de oposición a la refundación de Abya Yala; tampoco es mi intención que de alguna forma interpreten este ensayo como una defensa del colonialismo. Quiero comenzar diciéndoles que nunca le creí a mi abuelo sus conversaciones secretas con el diablo, hasta que lo escuché hablando con él; era de noche y yo no conciliaba el sueño, que me era esquivo, sobre todo porque faltaban muchas horas para que amaneciera y la aventura de ir al corral de las vacas era lo que hacía irreconciliable el sueño con mi ansiedad. Daba vueltas en mi chinchorro, todos dormían y el ruido de las cuerdas era un chirrido al menor de mis movimientos, espantando el sueño de mi abuelo. En una de esas, fue cuando le escuché “Ésta es la nieta de la que te hablo, la que no duerme”. Yo le había escuchado antes que sólo él podía dar oídos al diablo y supe que hablaban de mí cuando le dijo mi nombre: “Tella”. Al día siguiente supe lo que era tener tortícolis. Indiscutiblemente esa relación con mi abuelo la guardó mi ser, para luego tener esa fuerza creadora, realzada por textos narrativos de autores como Juan Rulfo y Gabriel García Márquez, que me mostraron la ruta. ¿Cuál ruta? Yo nunca supe a dónde iría; lo que ahora sé con certeza es que por mucho que limpiaran mis caminos, me iba con los pies descalzos, no importaba que las espinas me hincaran. Pero nunca seguí el camino, sólo las señales, lo prohibido, aquello que decía “No apto para menores de edad”, o aquello que estaba prohibido tocar por mamá, como el libro de hojas viejas con olor a baúl de abuela, solo porque en su título estaba la palabra “desalmada”. Pero, a los siete años qué vas a entender del viento de la desgracia, de Ulises y de la candidez. Total, a esa edad no llegué al estado de la Eréndira cuando fue desnudada de un zarpazo por un carnicero que pagaba por niñas vírgenes. Esculcaba a escondidas el pequeño baúl donde papá guardaba con mucho sigilo un carnet de la ANAPO y un libro cuyo título era “Qué hacer” y un sobre viejo con estampitas de la Unión Soviética. Lo más curioso para mí eran los libros, pues a mi papá no le gustaba leer. Pero, él sabía de todo; veía “El mundo al instante” y eso fue suficiente para darme todas las respuestas que de niña quise saber. Yo no sigo el camino, sigo las señales, que a la larga también son “otros caminos”, como la vez que me dijeron que yo nací 145 años después de escrita la última proclama del Libertador Simón Bolívar. Mi bautizo fue en la Catedral de Santa Marta, ciudad donde murió El Libertador y me gradué de abogada un 24 de julio -día de su natalicio- en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Esas efemérides me hacen tener más coincidencias con El Libertador que el mismo Hugo Chávez Frías e, incluso, con todo aquél que se llame socialista. Otra señal fue el 31 de diciembre. Este día no significa el fin del año, sino el cumpleaños de todos los wayuu y fue una mentira que de tanto decirla, se convirtió en realidad. Por mi manifiesto, me vi un día de mayo en un Simposio de Literatura Indígena con todos los Migueles de mi buenaventura (Rocha, López y Cocom Pech) y mi camino, el que mis padres y abuelos limpiaban para que las espinas no hincaran mis pies, lo fui desviando por seguir otra señal, pues todos eran poetas menos yo. Mis personajes, a los que les doy mi voz, mantienen una lucha contra el Estado, mientras que ellos se reencuentran con la luna, la madre tierra, la lluvia y con el sol. Mi literatura no regresa a la madre tierra convertida en lluvia y tampoco emprende ese viaje en espiral hacia el cosmos. Mi literatura sale de ella, de la rabia de la madre tierra, de los cambios de la Luna, del calor del Sol, del golpe de la brisa en el rostro de la marchanta que trae en su espalda 80 kilos de sal marina en la explotación del wayuu por el wayuu y de éste por el hombre blanco. A los doce años descubrí que todos tenemos una Úrsula Iguarán en casa y desde entonces y para siempre, veré en mi madre y en mi gran madre, Mamá Victoria, la mujer que lucha para que su estirpe no se extinga, así estén condenados a cien años de soledad y no vuelvan a tener una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra. A ver en mi padre a un José Arcadio Buendía y en mis hermanos varones, a Aurelianos Segundos y José Arcadios Segundos, queriendo ser yo la bella Remedios, deseando vivir en un mundo para mi sola, porque este que habito no me comprende. Pero, estoy inmersa en una realidad que no me asombra mientras viva y camine en ella y de la que salgo solo para darme cuenta que fustiga, duele, lastima y sus reales elementos, para nada mágicos ni macondianos, han sido los que me han dado la fuerza creadora de Manifiesta no saber firmar, Nacido: 31 de diciembre, De dónde son las princesas, Daño emergente y lucro cesante y el Encierro de una pequeña doncella. Este último trabajo me representa como el venado que camina hoy por el territorio de los antepasados Dakotas y mañana por cualquier sendero de Abya Yala. Si hubiera pasado por el hermoso ritual del encierro, seguramente mi voz y mis letras fueran otras. Hubiera aprendido a quedarme callada cuando correspondiera, porque nosotros no sabemos pedir perdón como los blancos cuando ofendemos. Nosotros compensamos (pagamos) por cada ofensa causada y cobramos por las recibidas. En mí influyeron los cantos y las historias de mi abuelo, el consentimiento de mi gran madre, Mamá Victoria, las prohibiciones de mi madre, las complacencias de mi padre, el camino a Comala y ver que todo aquello era la Media Luna donde vive un tal Pedro Páramo y Susana Juan, tan parecida a Remedios, la bella. Los muertos de Sayula y Comala esperando que alguien se acuerde de ellos como los nuestros en Jepirra (Cabo de la Vela). Yo soy la india, la aborigen, la mestiza con origen, soy wayuu. Mi literatura es otra cosa, mi literatura es latinoamericana. No me seducen los cantos de la sirena: una vez que te cantan y seducen, sabes que si entras no puedes volver a salir, Yo soy una Pulowi de Uuchimüin, no me seducen los cantos de seres mitológicos, sino los míos propios. Siento que me desvíe a tiempo de ese camino llamado Abya Yala, porque cuando los escucho hablar de pureza, de lengua madre, de escribientes y hablantes, no sólo siento que se aíslan, sino que también me llevan con ellos, cuando yo he concebido que mi literatura es para el mundo, no sólo para los wayuu. Es el único camino que debo seguir para conquistarlo, para colonizarlo con mi literatura, con mis creaciones, para que el mito del conquistador conquistado sea una realidad cuando todos hablen y cuenten “Manifiesta no saber firmar”. Se trata de revertir el proceso, ir de lo escrito a lo oral. Entonces el mundo será Latinoamérica celebrando el cumpleaños a todos los wayuu nacidos el 31 de diciembre. “El mundo al instante” : Noticias de la Unión Federal Alemana, proyectado en los cines o tv en Latinoamérica, décadas de los 60s y 70s. Pulowi: Encanto femenino, (Mito Wayuu) Uuchimüin: Hacía el Sur.

La identidad étnica, el objetivo final. Documentos.