Fragmento "Manifiesta no saber firmar"

"La casa del señor Candidato también tiene nombre, se llama Gobernación. Pero creo que no es de él, porque cuando pasaron tres veranos ya no vivía ahí. Después vivía otro que se llamaba igual, pero cambian de nombre cuando llegan a vivir a esa casa porque la mayoría termina llamándose “Señor Gobernador”. Hay otra casa que se llama Alcaldía y el que vive ahí se llama Alcalde, pero al principio también se llamó igual que el otro... Candidato. ¿No saben ellos que tantos nombres pueden causar confusión? Pero prefiero a Candidato porque es bueno. Él regala comida y cuando nos lleva al hospital nos atienden; caso contrario cuando se cambian el nombre por el de Gobernador, Alcalde o Senador, ya no nos conocen. Siento que no sólo cambian el nombre, sino también el alma."

domingo, 17 de febrero de 2008

ESTERCILIA EN MONTREAL (CANADA) SEP. 2007


El Oratorio de Saint Joseph en Montreal es una de las estructuras más bellas del Canadá y posiblemente la más impresionante de la Provincia de Québec. El Oratorio es una Iglesia Católica que aún hoy día ofrece misas. Fué fundada por el hermano André, quien, se dice, financió la construcción con contribuciones de los feligreses.






Con Gonzalo e Isabella Peñuela


Con Catalina Montoya.


La brisa fria de Montreal, se contagio con el calor del Caribe que llevo en el alma y a todas partes.
Gonzalo, Isabella y Catalina:
Mis huellas quedaron en Montreal, mi risa, ustedes mis amigos, y los nuevos sueños que hoy empiezo a construir nacieron allá...Los llevo en el corazón.













A la Dra. Martha Lucia Piñeros de Camacho, Cónsul General de Colombia en Canadá, las gracias por acogerme en un pedacito de Colombia...Gracias.

¡BUENA POR ESTERCILIA!



BUENA POR ESTERCILIA¡
Por Jesús Iguarán

Engañar a los hombres uno a uno es mucho más difícil que engañarlos de mil en mil: por esta razón el político tiene menos mérito que el abogado o el palabrero.Jesús Iguarán

Hace poco tuve el gran placer de leer el relato "Manifiesta No Saber Firmar. Nacido: 31 de Diciembre" de la Doctora guayú Estercilia Simanca Pushaina. Cuando este gran folleto fue lanzado, fui unos de los agraciados para que asistiera a tal evento, desgraciadamente recibí el mensaje tarde y no pude ser favorecido para enriquecer mi lectura. Sin embargo el título que maneja esta joven me quedó en mente, hice el esfuerzo para obtener el librillo de este ensayo literario y en el pasado encuentro Binacional de Escritores Guajiros conocí a Estercilia y de paso adquirir de ella sus escritos monográficos de su indígena inspiración.La facilidad para improvisar relaciones entretenidas, la facilidad de su redacción y el mérito de sus escritos, hacen suponer que si se dedica de lleno al arte de las letras, sobre sale en éste cultivo, como seguramente sobre salió mientras estudiaba."Manifiesta No Saber Firmar", no es más que la radiografía de las constantes burlas en que es sometido el indígena para arrancarle su voto. A manera de suprema protesta y un notable inconformismo narra de modo inurbano el trato que son víctimas sus paisanos aprovechando la aridez de sus conocimientos. Al incluirse en su cuento como protagonista, resalta el inicio de sus estudios en el internado de Uribia, describe prácticamente el vivir de todos los indígenas que hemos vivido en suprema estrechez con la escasez, el desamparo y el olvido quienes para vencer estos flagelos, debimos desplazarnos a los orfelinatos para quitarnos de encima el virus de la ignorancia. Confirma que esta conducta engañosa, de seguir así, su resultado final, acabaría de postrar y aniquilar en beligerancia fraticida a la etnia guayú. Pueda ser que los políticos que se han favorecidos hallándolos con verdadero tacón de la mal llamada civilización, no sigan mostrándose ingratos y olvidadizos, pues que tomen plena conciencia, que hagan uso de sus aventajadas disposiciones y no dejen cobardemente que el indio siga sometido a las amarguras del desierto y del destierro, por el agua, que tanto implora y pregona.Aprovechando la orfandad de su sabiduría en la lengua española, los encargados de meterlo en el contorno de ciudadanos colombianos o más bien los funcionarios de la Resgistraduría Nacional del Estado civil, afanados por entregar con rapidez su trabajo, hasta osan en aumentarles la edad y se inventan al azar fecha de nacimiento, nombres y apellidos ficticios alimentando continuamente un error anacrónico el cual titulan 31 de diciembre Con un vocabulario de eso que usan los acreedores cuando le niegan su cobro, ésta Pushaina se atrevió a expresar su descontento mediante letras de profundo convencimiento y de esta manera crear una escuela para que de igual forma su paisanos se inclinen a exteriorizar de manera explosiva el descrédito del que es sometido a cambio de aportar su voto para elegir un altos ejecutivos y grandes legisladores.Es ella, de esas guayú que engalanan sus arengas escribiendo sobre el papel, todo el capital de su talento, el cual sirven para hacer alarde de su erudición y en pocos renglones atrapa al lector y éste goza a medida que ve fluir de sus notas, palabras fáciles desembrazadas y elementalmente compresibles.A pesar de ser dueña de un caudal de riqueza literaria, nunca ha hecho ostentación de ella, si no, por lo contrario, hace resaltar la sencillez, dando un admirable ejemplo de vida.De mi parte insto a esta joven y elegante guayú, para que siga cosechando triunfo y trabaje con orgullo en defensa de su raza, aplicando serios conocimientos sin incurrir en la pedantería., para que en el mañana Dios, la justicia y la patria les queden agradecidos por su extrahumana labor y registren sus hazañas en un rico y provechoso archivo.

HISTORIA DE UNA DONCELLA









Ella es la transición de una generación, el punto de convergencia de dos culturas; Estercilia,mitad arijuna (blanca) por su papá Hugo Simanca y de vientre wayúu por su mamá, Rita Pushaina.La tradición oral de su pueblo la ha convertido en pequeños cuentos en los que aparecen personajes muy suyos, muy cercanos y quienes de alguna manera son punto de referencia en su historia.Con sus dos mochilas, una al hombro en la que guarda su ropa de viaje, y otra terciada con sus objetos personales, recorre el territorio Caribe llevando sus leyendas, contando la vida de su comunidad y mostrando la riqueza de su extenso y abandonado territorio.Creció en esa hermosa tierra árida sembrada de cactus, donde la cría de chivos y la pesca son las actividades principales, cercada de poblaciones y corregimientos y enmarcada por un cielo azul brillante y un extenso mar que la cubre.Estercilia es una ciudadana peninsular y sus pasos los ha dejado dibujados en sus largas caminatas de ranchería en ranchería, internada en esas noches frías y estrelladas del desierto y acompañada de su sombra y de su vara de guarrarra, en sus descansos bajo la sombra del divi-divi y en los maravillosos amaneceres.De esos recorridos salió “El Encierro de una Pequeña Doncella”, un libro declarado finalista en la XI versión del Concurso de Cuentos Infantiles de Comfamiliar en el 2003, por su calidad en la narración y su aporte cultural a la región y al país...Es la historia de su amiga Iwa-Kashí (seudónimo) y su encierro en el proceso de preparación en la transición de niña a mujer. En este espacio de tiempo recibe de las mayores el patrimonio inmaterial: aprende a tejer, cocinar y a preparar la chicha; a conocer la simbología de las castas; le enseñan el papel de la mujer en la nueva familia que va a iniciar y cómo actuar frente a un conflicto, las leyendas y los ritos de su cultura. Ella será luego una transmisora de su legado. Carmen Alvarado de Escorcia, directora del Centro Cultural y coordinadora del concurso, envió como todos los años los libros ganadores a Fundalectura, (Fundación Nacional para la Lectura), institución promotora de la literatura infantil y juvenil. El texto fue nominado en el año 2005 como representante de Colombia a la lista de honor IBBY 2006 (International Board on Books for Young People), por el tema y calidad en su escritura. Este es el premio más importante en el campo de la literatura infantil y juvenil y “El Encierro de una Pequeña Doncella” aparecerá en una edición especial traducido a varios idiomas que recorrerá todas las ciudades del mundo.Estercilia está feliz y eso se observa en su sonrisa franca. Para ella este libro es como un hijo que nació y hoy a sus tres años inicia su recorrido por ferias, bibliotecas. Se siente como una niña con un “excelente” en su examen. Espera viajar, pero como es costoso está pidiendo ayudas a diferentes entidades públicas y privadas.No deja de escribir. Ese es su oficio, el que alterna con el de abogada litigante, de coordinadora del Festival Artístico Wayúu y de trabajadora social con su comunidad. Sus pasos están dibujados en toda la península de la Guajira, desde Punta Estrella hasta la Jagua del Pilar, donde purifica su espíritu y preserva sus sueños, ilusiones y fantasías.


Por: Claudia Cuello

Tomado el El Heraldo Revista Gente Caribe1 de abril de 2.006Edicion 541