Fragmento "Manifiesta no saber firmar"

"La casa del señor Candidato también tiene nombre, se llama Gobernación. Pero creo que no es de él, porque cuando pasaron tres veranos ya no vivía ahí. Después vivía otro que se llamaba igual, pero cambian de nombre cuando llegan a vivir a esa casa porque la mayoría termina llamándose “Señor Gobernador”. Hay otra casa que se llama Alcaldía y el que vive ahí se llama Alcalde, pero al principio también se llamó igual que el otro... Candidato. ¿No saben ellos que tantos nombres pueden causar confusión? Pero prefiero a Candidato porque es bueno. Él regala comida y cuando nos lleva al hospital nos atienden; caso contrario cuando se cambian el nombre por el de Gobernador, Alcalde o Senador, ya no nos conocen. Siento que no sólo cambian el nombre, sino también el alma."

martes, 2 de febrero de 2016

5 Movimientos

HAY FESTIVAL-Riohacha/2016.
Por: Astergio Indalecio Pinto Apüshana
astergio.pinto@gmail.com

Luego del encuentro con mis dos escritores contemporáneos favoritos: William Ospina y Estercilia Simanca, debo manifestar que durante el conversatorio me permití leer con bastante atención sus cuerpos, ese cuerpo que somos, que nos describe en la legitimidad de nuestro carácter y nuestra posición o postura en el contexto. Luego de escucharlos debo dejar por escrito varios puntos que no son más que una percepción del “encuentro entre dos mundos”
Demasiada conexión con lo ancestral, hay un arraigo para no perder la identidad y el origen…es una manera propia y segura para no quedarse en ese lugar onírico y virgen llamado en occidente “Limbo”, hay un origen que va más allá de lo tangible, no hay una teoría como herramienta, siempre aplicamos la duda metódica es como no saber cómo se llama este origen pero todos sabemos que se siente…No hay una teoría codificada en la que afirmemos que el principio de la vida parte única y exclusivamente de los principios científicos conocidos como el famoso Big Bang .
Puedo parafrasear a un “Griot” que realiza una presentación o una visión del mundo en el documental dirigido por Claude Nuridsany y Marie Pérennou cuyo viaje duró 6 años para terminar la realización de Génesis, partiendo de la experiencia adelantada en Microcosmos (…)
“Estar vivo es tejer una historia entre un principio que no recordamos ya…y un final del que no sabemos nada”. Yo como parte de este microcosmos, con una sensibilidad por mi cultura con la cual nutro mi trabajo día a día considero que el encuentro de dos mundos  entre William y Estercilia es un reflejo del universo en miniatura que se convierte en un monstruo que igual que Jepirra abraza y protege toda la historia e identidad de un pueblo, una ciudad y un país que reconoce al otro, que lo acepta y se nutre de sus valiosos aportes…
Así como acepto el aporte de Ustedes dos: William Ospina y Estercilia Simanca, por ayudar al rescate y preservación de un legado multi y pluricultural y no solo de un tema cerrado, es un circulo abierto, una situación que parte de un proceso colectivo, cooperativo multidisciplinar e integral (trueque colectivo).
Pude ver disciplinas, energías y muchos géneros, matices sujetos a un cordón umbilical que conecta la escritura con la música, la danza con los ardientes comienzos de nuestra cultura, nuestro mundo, nuestro planeta y la aparición de la vida misma y porque no! Descubrir nuestra religión: que no es exclusivamente un Dios, puede ser la literatura o la música como lo afirma Hilton Schilder compositor y multi-instrumentalista que nos da una idea de cómo liberar tu mente…yo afirmaría que este es el camino para liberarnos de los códigos y las formas pre-establecidas; en mi caso la Danza seria mi religión y mi razón de ser, es el medio por el cual vuelvo al origen en donde el arte inter o multidisciplinar convergen para que el silencio se haga escuchar para no caer en el olvido…
-El equilibrio perfecto entre dos mundos o uno solo, que se nutre de diferentes lenguajes, puntos de vista, áreas y géneros” Open to mind…(abre tu mente) Diversidad señores! Eso es: La Guajira, eso es Colombia!
Para entrar en materia…!
(I) Primer Movimiento
-Süpüna Üuchi o Üuchika
-Under the Mountain
-Bajo la Montaña
Es la conexión a través de los lenguajes evocados por sus creencias míticas o mágico religiosas mezclado con la seriedad, inocencia y sabiduría que integran o forman una parte sagrada de la tierra como lo explica William hemos sido la suma de varios momentos históricos de nuestro país o como lo afirma Estercilia en sus escritos acercándose a temas propios de su contexto guajiro y wayuu somos la suma de muchas fuentes ricas culturalmente hablando.
según expertos, La Guajira  “es uno de los centros energéticos del mundo”…volviendo de mi viaje creativo que se nutre y busca perfeccionar un discurso claro en occidente, recuerdo las veces que “Jepirra” específicamente todo un conjunto Montañoso en donde golpea el mar caribe conocido por los alijunas (agente que pertenece a otra comunidad o como se denomina al hombre de otro lugar del mundo dentro de la cultura wayuu); “Cabo de la Vela” que no propiamente es una ciudad, es para mí y otros que formamos parte de esta cultura milenaria que aun preserva su cultura y sus creencias el lugar donde reposan las almas de los difuntos…convirtiéndolo en ese lugar sagrado en donde ocurren situaciones sobrenaturales a las que muchas veces tememos; ese lugar onírico y virgén que no es precisamente el limbo para la comunidad Wayuu, es el lugar en
donde tal vez convergen una relación abierta entre lo desconocido y lo que te espera cuando llegue el momento en que la vida comience después de la muerte según esta cultura matrilineal a la que pertenezco (…)
Por fortuna no se tocaron varios temas actuales con respecto a nuestra realidad nacional (aunque hablamos del proceso de paz en la Habana y los posibles cambios que esta pueda traer a la sociedad)
En este momento es una parte activa y cobra fuerza de nuestra realidad nacional que muchas veces puede avergonzarnos como ciudadanos, olvidando que muchos llamados al orden y la conciencia…llamado que nos hace el nordeste:
“ese viento fuerte es como una madre intentando disciplinarte” Disciplin_Arte como yo lo diría.!
 Quisiera parafrasear nada más y a nada menos que a Sommerset Maugham en Al filo de la navaja: “hombres y mujeres no son solamente ellos mismos; son también la región donde nacieron, el departamento, la ciudad o la granja donde aprendieron a caminar, los juegos que jugaron cuando niños, las escuelas que frecuentaron, los cuentos que escucharon de los ancianos, las comidas que tomaron, los deportes que practicaron, los poetas que recitaron y el Dios en que
creyeron…”. Y si! una de las razones de lo contemporáneo es no pretender ser novedoso es regresar solamente a los recuerdos, a la memoria, es hacer un arte interdisciplinar de carácter social, es elaborar eventos históricos, dar cuenta de la realidad que cada cual vive…
Después de citar y parafrasear en el párrafo anterior,  vuelvo al momento en que William describe de una forma intangible lo que vives y sientes en Colombia y lo que es desde su cosmovisión que es tal vez lo mismo que yo siento cuando estoy en “Jepirra” el Cabo de la vela, al otro lado del mundo en el que él vive y ahora a unos pasos  de donde yo vivo…intercambiando conocimiento, multiplicando otro y porque no: eliminando fronteras visibles e invisibles, reconociendo y aceptando la diversidad que nos define y enriquece hallando en cualquier ámbito un ritmo que resuene en lo habitado por el cuerpo y que proyecte la perspectiva que supone la expresión de los mundos, en mi caso entre dos mundos: el de occidente y el que puedo habitar en el seno de mi ranchería, escuchando los relatos de mi abuela Alcira o Josefina matrona Wayuu de la casta Apüshana hija de Arnoldo Granadillo de la casta o eirrükü Ipuana por eso soy la suma de muchos y de todos esa es mi esencia: Astergio Indalecio Blanchard Pinto wayuu quien es el resultado de dos mundos: el de mi madre Camelia Antonia Pinto Apüshana y el de Darío Enrique
Blanchard Pérez; ella wayuu y él un alijuna con apellido de origen
francés, hombre de carácter fuerte, con una presencia que se queda en la memoria con solo verlouna vez…o unas cuantas veces no importa que tanto…el apellido pinto se lo debo al bisabuelo Juan  Pinto Magdaniel, al padre de mi abuelo Alcides Pinto Medina de quien tengo los mejores recuerdos cruzando fronteras invisibles de cultura e idioma para conquistar a mi abuela Alcira o josefina y vuelvo a decirle como siempre le he dicho “Mamaä Toüshika” Mamá Abuela…cuando hablo de Don Alcides evoco su destreza para manejar dos lenguas: el castellano y el wayünaiky o lengua Wayuu; jamás escuché una discriminación racial o una diferencia, creo que el tenía una visión de un mundo que compartimos como una oportunidad para en conjunto sumar al flujo del naciente movimiento de memoria pluri y multicultural que en el año 2012  políticamente asumimos con orgullo como diverso desde el territorio reflejado en todas las convocatorias y publicaciones en el campo social y artístico que demuestra una necesidad de observar como representamos nuestro imaginario y como re significamos nuestra vida al acceder a escenarios distintos de la vida cotidiana y de nuestra realidad nacional, no solo Bogotá-Colombia, ni Riohacha ahora Distrito turístico y cultural: el mundo y las ciudades siempre han sido un crisol de culturas, energías que van y vienen, se quedan o sencillamente mutan o se transforman.
¿Donde queda Juan Pinto…de donde nace el apellido Medina, porque mi Madre, mi tío Ovidio Martín Pinto Granadillo o William Pinto y Eduardo Pinto tienen el Pinto y no el Medina como María Medina Granadillo, Romelio Medina y otro que solo decide llevar el Granadillo con orgullo como mi tío Reginaldo…porqué algunos Pinto Granadillo y otros Pinto Apüshana o Arpüshana o mal escrito Arpüshaina…porqué dos nombres como el caso de mi abuela: Josefina en Colombia y Alcira en Venezuela…eso será en otro escrito que por ahora queda como una tarea que se debe concluir en la magia de una tierra milenaria y mágica como Jepirra en La Guajira Colombiana o en cualquier lugar que me acoja.
¿Soy mestizo, castizo, Mulato, Diverso o soy como me asumo ser?
Podría citar o parafrasear el discurso de Canclini sobre la hibridación de las culturas en este preciso instante pero no quiero extenderme…estas son mis preguntas existenciales que si no resuelvo, algún otro rebelde con causa en mi familia asumirá investigar y resolver…esto hace parte de mi compromiso y no solo el mío…es el de todos.
“los indígenas como principio de esta humanidad” esa es la manera en que finalizo y digo que me gusta desde el re encuentro con mis orígenes este primer movimiento de cinco…sigo viajando a
través de los ojos de este trueque colectivo Interdisciplinar.
(II) Segundo Movimiento
-Sülüpüna Tü Waküwaipaka Sümaiwajatka.
-A través del Pasado.
_ Through The Past.
“fuerte conexión espiritual con la naturaleza”
Situación e iniciativa que se hereda y preserva de los San y los Khoi porque aunque los nativos son occidentalizados, anglicanizados, oprimidos y son explotados tienen y mantienen una riqueza que no puede ser perturbada y destrozada por la colonización.
Para mí el movimiento más emotivo de todos hasta ahora, dos seres me conectan con las propiedades escondidas en las plantas… vuelvo a mi pasado: El Jayeechi (la palabra hecha canto en la cultura wayuu) ¿Quién soy yo? No basta con decir Astergio Pinto wayuu de la casta Apüshana ahora reconozco igual que Umthwakazi que tengo mucho de todo y de todos… soy diverso pero a la vez único e irrepetible así suene vanidoso y ególatra sin volver al discurso de Canclini de la hibridación de las culturas llevo un indígena dentro de mí, llevo un mestizo dentro de mí, llevo un negro y quizás un mulato dentro de mi…llevo un islam dentro de mí ya que viví los primeros años de mi vida con ellos, llevo un alijuna dentro de mi…no es solo el negro, el indio, y el blanco en mi conjunto diverso que se extiende, es todo un linaje como lo afirma Umthwakazi  en la película Ciudad del Cabo en 5 movimientos  “hay de todo, hay de cada religión, hay de cada raza y de cada vida, de todo lo que existe en este mundo hay en este cuerpo”…ella también Danza, compone, canta y ejecuta un instrumento y lo más importante vibra con su esencia que reconoce diversa 100% .
Cuando hablo con Estercilia me recuerda que este crisol de estilos presentes en la región dio origen a todo tipo de fusiones….finalmente este es el legado que nos toca hoy día en estos meses en los que se acercan los días de carnaval…eso que adoptamos para seguir con nuestra identidad y materializar con respuestas danzadas, esas preguntas existenciales que surgen en el diario vivir.
¿Dónde crecí y sigo creciendo verdaderamente? Otra pregunta existencial para Astergio…
Recuerdo la Mezquita en el centro de la ciudad en la que nací que se llama Umar Inn al_ajjttadOmar ibn al-jattab, también la presencia de un par de iglesias católicas e internados indígenas etnoeducativos que más que preservar y difundir tú cultura estaban codificándote con los mandamientos católicos a través de los capuchinos, monjas y sacerdotes encargados de tu formación o de-formación llamado proceso de alfabetización para que “no manifiestes no saber firmar” o que naciste un 31 de Diciembre como lo evidencia el escrito-denuncia pública de Estercilia Simanca “Nacidos el 31 de Diciembre” no puedo dejar de enunciar a las iglesias cristianas que también tenemos una visión del mundo que nos separa de nuestra cosmovisión Wayuu…para la iglesia es pecado visitar a un Piachi (Chaman Wayuu), seguir o torcer los designios de la naturaleza así como interpretar, seguir u obedecer el significado de los sueños que son de vital importancia para la comunidad Wayuu y ni hablar de intentar conservar o preservar las costumbres socio-culturales y políticas de esta milenaria cultura, cabe resaltar que solo hasta hace poco tiempo se les dio el valor a los Piachis y a los palabreros con su propio sistema de normatividad para resolver conflictos, toda vez que el Pütshipü (Palabrero) es un personaje mediador de conflictos con una política propia para mantener el equilibrio entre esta comunidad que día a día se preocupa por la preservación de sus culturas. Majestuosa manera de resolver un dialogo entre ese legado que quiero evidenciar a través de un profundo agradecimiento a los que están y estuvieron en la lucha de la preservación de culturas ancestrales que se mimetizan en una globalización que día a día nos permea…
 (III) Tercer Movimiento
-Chéjerrü Süchikejé Kaspolüín .
-Más allá del Arco Iris.
_ Over the Rainbow.
Cabe resaltar la importancia de la preservación del linaje o de las culturas de generación en generación…en la cultura a la cual yo pertenezco como agente, debo enunciar que la tradición a través de la palabra hablada es de vital importancia…ahora que camino entre dos mundo que es occidente y mi resguardo indígena, puedo decir precisamente que la mezcla de estos “polos opuestos” son los que me permiten mantener una línea de pensamiento que me acerca y me motiva a la preservación de mi cultura para que pueda trascender y el contacto con la educación occidental es la que me permite visibilizar esta diversidad y esta riqueza con la que contamos en los pueblos originarios de América Latina.
En este Movimiento me llamó la atención escuchar el texto de Ospina en el que él mismo recita como nos hemos relacionado de manera protocolaria, es casi de forma dilatada, detenida en los tiempos…pero sobre todo ineficiente muchas veces, contrario a los estados de Estercilia en el que se dirige de forma directa contra un tema específico, en el que invita  no solo a la reflexión también a la reacción al mismo…
(IV) Cuarto Movimiento
-Süpulatü/Sótpüna .
-En el Límite.
_ On The Edge.
Las divisiones, las etiquetas, las diferencias raciales y de carácter socio-económico y político. Son palabras que quedan desmanteladas cuando leemos la realidad nacional recitada o descrita por Ospina, así mismo cuando Estercilia describe los paisajes que rodean a La Guajira pero que lamentablemente la acompañan sus administraciones que nos llevan a vivir condiciones que ante la panorámica global es hostil.
Cuando los vi a los dos dirigirse a sus asientos vi dos cuerpos que se dispusieron a conocerse: “vamos a sentarnos y hablar” un tipo de reconciliación innata y filosófica que busca rescatarse y preservar con el sistema de normatividad de los wayuu mediante sus palabreros.
“Extensión de un legado a una era, a un nuevo milenio, a una manera de ver el mundo…”
Todo el tiempo pensé en una formación de las naciones (globalización). Aspectos que dan cuenta de que la historia de la humanidad ha estado marcada por los constantes movimientos de la población. Las riquezas de nuestros pueblos reflejan los procesos de búsqueda, que hacen las personas, de un lugar social y político dentro de un territorio. Una búsqueda que tiene unos anclajes simbólicos y del recuerdo con el lugar de “origen”, el cual es rememorado con exaltación y al cual se le atribuyen valores morales muy positivos. La cita de estos dos mundos el de William y Estercilia  hace un enlace directo entre memoria, territorio y espacialidad para mostrar que los lugares pueden habitarse de distintas maneras. Asimismo, el conversatorio que presencié fue como una obra cinematográfica que refleja la heterogeneidad de los pueblos  que viven situaciones diversas, tienen propósitos distintos (trabajo, estudio, refugio) y generan procesos y movimientos migratorios físicos y espirituales de diverso tipo.
Este encuentro fue hablar  de nosotros sin máscaras, de sujetos virtuosos en el movimiento y los cambios históricos de nuestra sociedad, en la interpretación y en la creación de un mundo posible y mejor. Es un proyección sustentada en la necesidad de hacer, a través del movimiento corporal y sensitivo de la literatura, un viaje a los orígenes. Un origen que va a revelar la “identidad” propia y colectiva de los sujetos, de la identidad nacional, la esencia de ser y estar en el universo. En este punto recuerdo a una gran Maestra colombiana, Delia Zapata, Cartagenera…con la que tuve el privilegio de danzar antes de su muerte…en el palenque de Delia en Bogotá….cuando hablaba profusamente al inicio de sus funciones sobre el papel central de su danza para el rescate y conservación de lo ancestral y la identidad a mediados del siglo pasado y enseñaba las claves de la interpretación y la recepción de su espectáculo como el espectáculo de la Nación. En la atmosfera de este dialogo con Ospina y Simanca  se inserta en cierta medida en estas reflexiones que hacía la Maestra Delia Q.E.P.D.
Como coreógrafo, estoy interesado en historizar lo que por definición carece de historia que es el “cuerpo ancestral”. Por ello, este DOCUMENTO concibe la danza como revelación de un cuerpo, que es el viaje hacia sí mismo, entonces, ¿por qué no volver al origen a través del movimiento corporal? “Porque si el cuerpo es conocimiento, arte y religión, en los vínculos con las tradiciones, con los saberes ancestrales y con la memoria de nuestras culturas, allí es donde se despliega un amplio espacio de experimentación e investigación, propicio para la formación y creación artística a partir de los nuevos lenguajes del arte y sus tendencias.
Todo esto supone la sensibilización del cuerpo hacia su propia cultura y la proyección hacia sí mismo como una fuerza que le permita imprimir su lenguaje con identidad”. La Literatura, La danza, la cinematografía y el cuerpo son entonces una posibilidad para la construcción de la nación.
Finalmente debo resaltar que es la primera vez que decido escribir luego de escuchar un conversatorio,  luego de digerir lo hablado…
Para este acercamiento puedo decir que se parte de la exploración de espacios naturales y geográficos de uno de los países más relevantes e importantes del mundo, por su historia y su carga emotiva…para convocar a personajes, en este caso William y Estercilia, escritores de diferentes géneros y  profesionales en otras disciplinas que le impriman su estilo a esta realidad nacional que arroja como resultado las producciones de ellos por separado, que tenemos el privilegio de ver en Colombia…al otro lado…reflejando una diversidad incuestionable no sólo en Colombia sino en toda la geografía mundial, de lo cual se procura generar diagnósticos y rastreos que buscan aclarar nuestro origen, nuestras historias, nuestros antepasados, así como la evolución sobre las cuales se pueda desarrollar un material tan completo y a la vez complejo para una investigación y producción escrita, partiendo de la construcción de movimientos que se desarrollan  con el entorno que habitamos, cuenta y ejemplifican la forma de pensar de la sociedad actual, su cosmovisión y cosmogonía, la profundidad de su percepción del mundo natural y sobrenatural, y su sentido del deber humano en relación con su propia sociedad.
(V) Quinto Movimiento
-Süchírrüa Wátta Kaí.
-Hacia el Futuro.
_ Into The Future.

Ya pasó, sucedió:  Estercilia presentó a la comunidad guajira y a los visitantes a un ser humano con criterio y posturas muy claras, alguien que también ha tenido sus baches a la hora de tomar posición frente a muchas cosas políticas del país;
Él también se ha lavado las manos
Él también ha apoyado a los que no debería apoyar
Él también ha atacado a los que no ha debido
Él también se ha quedado quieto...atónito a esperar que sucede…!
Ella se lo presentó a la gente intelectual y básica como lo diría textualmente...
Él es eso: Alguien que también sabe que la ha embarrado, alguien que en este punto está conmovido y se conmueve porque sabe a profundidad lo que sucede en la guajira
Creo y confío plenamente en estos espacio de charla y reflexión, más allá de presentar a un autor y su última producción, es conocer su postura, debatir en torno a la realidad actual, no solo política, también la concepción de ideales que resultan meramente relacionados con lo personal lo que eliges como proyecto de vida, la charla de Ospina y Simanca fue lo más visceral que escuché porque las voces se entrecortaron…porque la incomodidad estaba presente pero sobre todo un Aura de mutuo respeto aparecía en el escenario…escenario que seguramente se extiende más allá de un espacio de elite porque en el público encontré más gente básica que intelectual y eso me gusta porque eso brinda unas herramientas de conciencia necesarias para escuchar a un agenciador de una obra literaria.

Quizás en un futuro los discursos cambien, o sencillamente vivamos una transformación que permita valorar la producción de estos dos autores a los que sigo y me gusta leer.

sábado, 8 de noviembre de 2014

La identidad étnica, el objetivo final.





Santa Marta (Magdalena), 8 de noviembre de 2014.


Identidad étnica... Objetivo final.
Por: Estercilia Simanca Pushaina
Abogada y escritora Wayuu.

La Registraduria Nacional del Estado Civil expidió el pasado 21 de octubre de 2014 la resolución No. 276, "Inscripción inicial y modificación en el registro civil de nacimiento de integrantes de las comunidades y/o Pueblos indígenas" en atención al Derecho de Petición de Consulta presentado por la suscrita el 17 de octubre de 2014.

Junto a esta circular se implementó un nuevo documento antecedente para la inscripción en el registro civil
de nacimiento de los miembros de comunidades indígenas y/o Pueblos Indígenas, para que sea suscrito por la autoridad tradicional de dicha comunidad, permitiendo así que se respete nuestra identidad cultural, ya que la información que los funcionarios con facultad registral consignen en el registro civil de nacimiento deberá respetar lo que se consigne en tal documento.

La étnicidad  desde mi punto de vista no debe circunscribirse solamente a la tradición oral, a los usos y costumbres y a  muchos otros  diferentes factores que nos definen y nos identifican como indígenas, esta también debe ser civil y para todos los efectos legales que correspondan. Hoy celebro que el documento de registro de las personas también reconoce de manera formal una identidad étnica, esto sin lugar a dudas constituye un gran paso que la Registraduría Nacional del Estado Civil ha dado en ese reclamado derecho a un nombre digno pero sobre todo en su étnicidad.

A continuación apartes de la Resolución No 276 del 21 de octubre de 2014 "que a partir de la fecha a faltan de alguno de los documentos reconocidos para la inscripción en el registro civil de nacimiento se debe seleccionar en el Sistema de información de registro Civil (SIRC) la opción de documento antecedente "OTRO" y digitar en la casilla de "Descripción complementaria del documento antecedente" en primer lugar el nombre de la etnia o pueblo indígena seguido del texto "AUTORIZACION INDÍGENA" (ej WAYU AUTORIZACION INDÍGENA) esto con el fin de realizar la creación de un registro civil de nacimiento.
Las inscripciones de nacimiento de pueblos indígenas que se puedan adelantar mediante cualquier otro documento antecedente idóneo se seguirán realizando de acuerdo a los documentos antecedentes requeridos por el Decreto Ley 1260 de 1970...
Sin menoscabo a lo manifestado anteriormente la opción "OTRO" será utilizada únicamente para la inscripción de personas pertenecientes a comunidades y/o pueblos indígenas que presenten como documento antecedente carta o certificación expedida por la autoridad tradicional o quien haga sus veces... Adicionalmente atendiendo las particularidades de cada etnia o pueblo será necesario implementar la utilización de un documento antecedente adicional o diligenciado por la autoridad tradicional de la comunidad y/o pueblo indígena o quien haga sus veces que sirva como soporte en el evento de modificación y/o reemplazo de la inscripción inicial de registro civil de nacimiento como puede ser el caso de un cambio de nombre y aquellas modificaciones que no impliquen alteración del estado civil del inscrito... Es de resaltar que la información que se consigne en el registro civil de nacimiento deberá transcribirse textualmente como se encuentra plasmado en el documento antecedente aportado, ya sea para la creación o modificación de la inscripción, con el fin de garantizar que la escritura del nombre corresponda con la fonética del mismo"

La circular 276 del 21 de octubre de 2014 da cumplimiento, 10 años después de proferida,  a la sentencia T-25 de 2004 y sus Autos de cumplimiento - Auto 173 de 2012 y a los artículos 7 y10 de la Constitución Política de Colombia que tratan sobre la diversidad étnica y el idioma oficial en nuestros territorios de origen respectivamente. Mientras estaba en el proceso creativo de "Manifiesta no saber firmar " Nacido: 31 de diciembre, la Corte Constitucional hacia lo propio declarando el Estado de Cosas Inconstitucionales en materia de desplazamiento forzado. El 26 de enero de 2009 advirtió en su momento que 34 Pueblos Indígenas se encontraban en inminente riesgo de extinción física y cultural, para ello ordenó al Gobierno Nacional diseñar con la participación de organizaciones indígenas un programa de garantías dirigido a toda la población indígena nacional con el fin de prevenir y atender el fenómeno del desplazamiento, así como diseñar e implementar un Plan de Salvaguarda Étnica para cada uno de los 34 Pueblos. Para ese mismo año 2009 el proyecto documental "Nacimos el 31 de Diciembre" de Priscila Padilla, era ganador de la Convocatoria del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico de Colombia, para llevar a cine la historia de todos los personajes de "Manifiesta no saber firmar" como: Raspahierro, Bolsillo, Prisionero, Cabezón, Marilyn Monroe, John F. Kennedy, Payaso, entre otros. Sí,  "Manifiesta no saber Firmar" Nacido: 31 de diciembre, más que un cuento corto ha sido una novela que se reescribió durante 10 años, con muchas coincidencias y con un final feliz.

Mi corazón está muy contento, mi profesión al servicio de mi Pueblo y de los Pueblos Indígenas de Colombia es mi mejor honorario, qué satisfacción tan grande.

Noticias relacionadas:

http://www.elheraldo.co/la-guajira/en-marcha-el-registro-civil-para-las-etnias-indigenas-173646

http://www.las2orillas.co/la-justicia-colombiana-se-reivindica-con-la-identidad-etnica/






Pulowi de Uuchimüin

Universidad de Georgetown ( Washington, D.C.)y, 10 de abril de 2013. No estoy en un proceso de oposición a la refundación de Abya Yala; tampoco es mi intención que de alguna forma interpreten este ensayo como una defensa del colonialismo. Quiero comenzar diciéndoles que nunca le creí a mi abuelo sus conversaciones secretas con el diablo, hasta que lo escuché hablando con él; era de noche y yo no conciliaba el sueño, que me era esquivo, sobre todo porque faltaban muchas horas para que amaneciera y la aventura de ir al corral de las vacas era lo que hacía irreconciliable el sueño con mi ansiedad. Daba vueltas en mi chinchorro, todos dormían y el ruido de las cuerdas era un chirrido al menor de mis movimientos, espantando el sueño de mi abuelo. En una de esas, fue cuando le escuché “Ésta es la nieta de la que te hablo, la que no duerme”. Yo le había escuchado antes que sólo él podía dar oídos al diablo y supe que hablaban de mí cuando le dijo mi nombre: “Tella”. Al día siguiente supe lo que era tener tortícolis. Indiscutiblemente esa relación con mi abuelo la guardó mi ser, para luego tener esa fuerza creadora, realzada por textos narrativos de autores como Juan Rulfo y Gabriel García Márquez, que me mostraron la ruta. ¿Cuál ruta? Yo nunca supe a dónde iría; lo que ahora sé con certeza es que por mucho que limpiaran mis caminos, me iba con los pies descalzos, no importaba que las espinas me hincaran. Pero nunca seguí el camino, sólo las señales, lo prohibido, aquello que decía “No apto para menores de edad”, o aquello que estaba prohibido tocar por mamá, como el libro de hojas viejas con olor a baúl de abuela, solo porque en su título estaba la palabra “desalmada”. Pero, a los siete años qué vas a entender del viento de la desgracia, de Ulises y de la candidez. Total, a esa edad no llegué al estado de la Eréndira cuando fue desnudada de un zarpazo por un carnicero que pagaba por niñas vírgenes. Esculcaba a escondidas el pequeño baúl donde papá guardaba con mucho sigilo un carnet de la ANAPO y un libro cuyo título era “Qué hacer” y un sobre viejo con estampitas de la Unión Soviética. Lo más curioso para mí eran los libros, pues a mi papá no le gustaba leer. Pero, él sabía de todo; veía “El mundo al instante” y eso fue suficiente para darme todas las respuestas que de niña quise saber. Yo no sigo el camino, sigo las señales, que a la larga también son “otros caminos”, como la vez que me dijeron que yo nací 145 años después de escrita la última proclama del Libertador Simón Bolívar. Mi bautizo fue en la Catedral de Santa Marta, ciudad donde murió El Libertador y me gradué de abogada un 24 de julio -día de su natalicio- en la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Esas efemérides me hacen tener más coincidencias con El Libertador que el mismo Hugo Chávez Frías e, incluso, con todo aquél que se llame socialista. Otra señal fue el 31 de diciembre. Este día no significa el fin del año, sino el cumpleaños de todos los wayuu y fue una mentira que de tanto decirla, se convirtió en realidad. Por mi manifiesto, me vi un día de mayo en un Simposio de Literatura Indígena con todos los Migueles de mi buenaventura (Rocha, López y Cocom Pech) y mi camino, el que mis padres y abuelos limpiaban para que las espinas no hincaran mis pies, lo fui desviando por seguir otra señal, pues todos eran poetas menos yo. Mis personajes, a los que les doy mi voz, mantienen una lucha contra el Estado, mientras que ellos se reencuentran con la luna, la madre tierra, la lluvia y con el sol. Mi literatura no regresa a la madre tierra convertida en lluvia y tampoco emprende ese viaje en espiral hacia el cosmos. Mi literatura sale de ella, de la rabia de la madre tierra, de los cambios de la Luna, del calor del Sol, del golpe de la brisa en el rostro de la marchanta que trae en su espalda 80 kilos de sal marina en la explotación del wayuu por el wayuu y de éste por el hombre blanco. A los doce años descubrí que todos tenemos una Úrsula Iguarán en casa y desde entonces y para siempre, veré en mi madre y en mi gran madre, Mamá Victoria, la mujer que lucha para que su estirpe no se extinga, así estén condenados a cien años de soledad y no vuelvan a tener una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra. A ver en mi padre a un José Arcadio Buendía y en mis hermanos varones, a Aurelianos Segundos y José Arcadios Segundos, queriendo ser yo la bella Remedios, deseando vivir en un mundo para mi sola, porque este que habito no me comprende. Pero, estoy inmersa en una realidad que no me asombra mientras viva y camine en ella y de la que salgo solo para darme cuenta que fustiga, duele, lastima y sus reales elementos, para nada mágicos ni macondianos, han sido los que me han dado la fuerza creadora de Manifiesta no saber firmar, Nacido: 31 de diciembre, De dónde son las princesas, Daño emergente y lucro cesante y el Encierro de una pequeña doncella. Este último trabajo me representa como el venado que camina hoy por el territorio de los antepasados Dakotas y mañana por cualquier sendero de Abya Yala. Si hubiera pasado por el hermoso ritual del encierro, seguramente mi voz y mis letras fueran otras. Hubiera aprendido a quedarme callada cuando correspondiera, porque nosotros no sabemos pedir perdón como los blancos cuando ofendemos. Nosotros compensamos (pagamos) por cada ofensa causada y cobramos por las recibidas. En mí influyeron los cantos y las historias de mi abuelo, el consentimiento de mi gran madre, Mamá Victoria, las prohibiciones de mi madre, las complacencias de mi padre, el camino a Comala y ver que todo aquello era la Media Luna donde vive un tal Pedro Páramo y Susana Juan, tan parecida a Remedios, la bella. Los muertos de Sayula y Comala esperando que alguien se acuerde de ellos como los nuestros en Jepirra (Cabo de la Vela). Yo soy la india, la aborigen, la mestiza con origen, soy wayuu. Mi literatura es otra cosa, mi literatura es latinoamericana. No me seducen los cantos de la sirena: una vez que te cantan y seducen, sabes que si entras no puedes volver a salir, Yo soy una Pulowi de Uuchimüin, no me seducen los cantos de seres mitológicos, sino los míos propios. Siento que me desvíe a tiempo de ese camino llamado Abya Yala, porque cuando los escucho hablar de pureza, de lengua madre, de escribientes y hablantes, no sólo siento que se aíslan, sino que también me llevan con ellos, cuando yo he concebido que mi literatura es para el mundo, no sólo para los wayuu. Es el único camino que debo seguir para conquistarlo, para colonizarlo con mi literatura, con mis creaciones, para que el mito del conquistador conquistado sea una realidad cuando todos hablen y cuenten “Manifiesta no saber firmar”. Se trata de revertir el proceso, ir de lo escrito a lo oral. Entonces el mundo será Latinoamérica celebrando el cumpleaños a todos los wayuu nacidos el 31 de diciembre. “El mundo al instante” : Noticias de la Unión Federal Alemana, proyectado en los cines o tv en Latinoamérica, décadas de los 60s y 70s. Pulowi: Encanto femenino, (Mito Wayuu) Uuchimüin: Hacía el Sur.

La identidad étnica, el objetivo final. Documentos.






jueves, 1 de noviembre de 2012

MANIFIESTA NO SABER FIRMAR NACIDO: 31 DE DICIEMBRE

Aquel mes de octubre, fue como los octubres anteriores que llegaron ellos a nuestra ranchería, llegaron con la mañanita y con las últimas lluvias. Mis primas y yo buscábamos y recogíamos leña para quemarla y hacer con ellas el carbón que después iríamos a vender. Los sentimos llegar en caravanas de carros. Así como cuando nosotros vamos a comprar maíz al mercado de Uribia o cuando vamos a cobrar una ofensa. La diferencia es que ellos llegaron en unos carros que parecían de cristal, todos nuevos y lujosos, a los que les llaman burbujas y nosotros vamos en el camión viejo de mí tío, en la parte de atrás, de pie y apiñados como las vacas, moviéndonos de un lado para el otro, porque el camino está dañado y el puente que hicieron el año pasado sólo sirvió por dos meses. Ahora nos toca bajarnos para que el camión pueda pasar sin peso el arroyo y así evitar que se quede atollado, pero cuando llega el invierno el camión se queda en el Paraíso, nuestra ranchería, porque el arroyo crece y se lo puede llevar. Dejamos nuestros oficios de buscar y recoger la leña y, presurosas, nos acercamos a la enramada a donde ellos llegaron. Preguntaron por mí tío Tanko, pero él en un principio no los quiso atender, dijo que no han cumplido lo que prometieron. El puente que hicieron, hace ya un verano y un invierno ¡se cayó y no lo han levantado!, sólo bastó que lloviera para que el arroyo creciera y se lo llevara; tampoco han traído el molino para sacar agua y preparar nuestros alimentos, aún seguimos tomando agua de las cacimbas y, cuando éstas se secan nos toca tomar de la misma agua donde toman los animales, gracias a Juyá, la lluvia, que llena nuestro jagüey; y la escuela, la escuelita que prometieron para la comunidad y nuestros niños estudiaran tampoco la han hecho —decía molesto mí tío. Ahora entiendo porque nunca aprendí a leer y a escribir; ahora entiendo el sentido de las promesas no cumplidas. Han traído para Toushi y Tatuushi, café, el que trae una muñequita pintada sobre una hoja; sacos de maíz; juguetes para nosotros y ¡cuatro llantas!, para el camión de mí tío. Ellos parecían no escuchar las quejas de mí tío. Se le acercaban y decían que esta vez las cosas eran diferentes porque el que estaba de candidato no era el papá sino el hijo —y ese sí es buena gente, hasta le mandó estas llantas nuevas para su camión — le dijeron. Mi tío las miró y le pidió a mi hermano Saúl que las tomará. Aceptó la visita de los recién llegados y mandó a colgar unos chinchorros para ellos, les sirvieron chicha agria y comieron chivo asado ¡se comieron nuestro desayuno! No se por qué tratan a esta gente como si fueran caciques. No se dará cuenta mí tío de que siempre lo engañan con las mismas palabras y los mismos regalos. Todos estaban reunidos en la enramada más grande, la de las visitas. Sentados unos y otros acostados en nuestros chinchorros, tomaban la chicha agria y hacían como si les gustara, pero al menor descuido de mi tío había gestos de desagrado en sus caras; otros la derramaban a propósito y fingían un accidente. ¿Acaso, no saben ellos que la chicha agria es la que le brindamos a quienes vienen a nuestra tierra, como muestra de nuestro respeto? Se reían de los cuentos largos y aburridos de mi tío y a él parecía agradarle las carcajadas de esa gente. Veía en la cara mi tío satisfacción cuando los recién llegados le decían “mi tío”. ¿Con qué derecho?, si no lo tienen. Otros sólo vienen con esos ojos que parecieran mirar debajo de las mantas que cubren nuestros cuerpos. Y sus mujeres, sus mujeres vienen buscando niños para convertirlos en sus ahijados y así, según ellas, tener el deber cristiano de cuidarlos y educarlos. ¿Educarlos? A qué le llaman ellas educación si lo que hacen con nuestros niños es tenerle de sirvientes en sus casas de cemento; decirles que la comida no se toma con la mano, sino con la cuchara; que uno no debe andar por ahí con los pies descalzos como los indios, como si no lo fuéramos; que no es ay que es yuca, que no es wat-tachón que es mañana, que no es arika que es tarde, que no es aipá que es noche, que tú no te llamas Tarra Pushaina sino Sara Ramírez, ¿Ramírez? ¿Por qué?, Porque eres mi ahijada ¿Y mi casta? ¡Ay, no niña eso sólo se usa en el monte! Y se refieren a nosotros como la chinita o el chinito. Fue por eso que no quise seguir viviendo con mi madrina en su casa de Puerto López. No sé por qué se alegran cuando ellos llegan a nuestra ranchería. Mis primas salieron como unas locas a cambiarse las mantas viejas por unas nuevas y a pintarse las caras como las alijunas. Mi primo, Alfonso López, que se llama así porque un señor que estuvo de paso por La Guajira hizo el favor de bautizarlo, pero mi primo insiste en que es su tío y que, además, fue Presidente de la República, les dijo que parecen perritas en tiempo. No sé lo que quiso decir en ese momento mi primo Alfonso López, pero ahora entiendo por qué mis primas tienen hijos con caras de alijunas. II Ellos continuaron llegando con las últimas lluvias a nuestra ranchería. Nosotros seguíamos en nuestros oficios de buscar y recoger la leña, mamá y mis tías tejiendo chinchorros para vender, papá estaba de visita en su ranchería, mis tíos arreglando el matrimonio de mi hermana mayor Yotchón con un sobrino del viejo Mapua y mis primos pastoreando los chivos y las ovejas. Esa vez llevaron unos papeles grandotes que tenían la imagen de ese hombre que se llamaba “Candidato”. Ellos tienen nombres extraños, por lo que nada de raro tendría que ese señor se llamara así. También llegó el Candidato, abrazando a todo el mundo y dando besitos a las mujeres, hasta aquellas que ya tenían marido ¿No saben ellos que está prohibido tocar a las mujeres comprometidas y aun a las doncellas que no lo están? Se sabía el nombre de mí tío Tanko, el de mis primos, el de Toushi y Tatuushi, era como si nos conociera desde hace tiempo. Pero cuando Toushi fue llevada hasta el hospital de Uribia y de ahí a Riohacha, mi primo Alfonso López, aprovechando que estábamos en Riohacha, fue hasta su casa a pedir ayuda porque la enfermedad de Toushi era costosa. El señor Candidato ya no se acordaba de él y estaba rodeado de hombres que no dejaban que nadie se le acercara. Creo que el señor Candidato tenía problemas, porque los hombres que lo acompañaban estaban armados hasta los dientes. La casa del señor Candidato también tiene nombre, se llama Gobernación. Pero creo que no es de él, porque cuando pasaron tres veranos ya no vivía ahí. Después vivía otro que se llamaba igual, pero cambian de nombre cuando llegan a vivir a esa casa porque la mayoría termina llamándose “Señor Gobernador”. Hay otra casa que se llama Alcaldía y el que vive ahí se llama Alcalde, pero al principio también se llamó igual que el otro... Candidato. ¿No saben ellos que tantos nombres pueden causar confusión? Pero prefiero a Candidato porque es bueno. Él regala comida y cuando nos lleva al hospital nos atienden; caso contrario cuando se cambian el nombre por el de Gobernador, Alcalde o Senador, ya no nos conocen. Siento que no sólo cambian el nombre, sino también el alma. Mi primo Matto, que si sabe leer porque estuvo en el internado de los capuchinos, en Nazareth, y al igual que muchos terminó escapándose de ahí, me dijo que en esos papeles grandes decía “Primero la comunidad”, “El amigo del Pueblo”, “Concertación y Trabajo”, “La mejor Opción”, “Por un Mejor Departamento”... en fin muchas cosas que aún no entiendo lo que quieren decir. Y en esos mismos papeles la cara del señor Candidato sonreía; los brazos extendidos como si fuera un gallito de pelea; pero sus ojos tenían el brillo de la traición, sus ojos decían qué clase de persona era; pero al traer tantos regalos nos hacía creer que era buena persona. En realidad ellos son gente buena mientras se llaman Candidato, la maldad la aprenden apenas entran en esa casa grande. Lo digo porque ese señor Candidato, el mismo que me dijo princesita mientras me daba un beso cerca de la boca y que prometió casarse conmigo cuando yo creciera, fue el mismo que se negó a ayudarnos cuando Toushi enfermó y el mismo que dijo cuando nos alejábamos de él ¡Esos indios si joden!. Recuerdo que ese beso me robó el sueño por muchas lunas. Ese momento se repetía en mí mente una y otra vez mientras trataba de dormir en mi chinchorro, quería que el señor Candidato regresara y me besara nuevamente, pero no lo hizo. Ni siquiera me miró cuando fuimos a su casa grande. III Y siguieron llegando con las últimas lluvias a nuestra ranchería. Regresaban en sus carros de cristal. Esa vez llegaron más temprano, el sol aún no salía. Toda mi familia estaba preparada para ir a Uribia. Ese día ellos lo llamaban el “Día de las elecciones”. Yo también quería ir, por eso me monté en el camión de mí tío; mientras que Toushi y Tatuushi lo hicieron en el del señor Candidato, se fueron en el carro de cristal. Al llegar a Uribia escuché que uno de ellos le decía a otro, Esta catajarria de indios tiene hambre, ¿qué le damos? Y aquel le contestó, Dales gaseosa roja con un pan de caña, al indio le gusta todo lo que sea de color rojo. Y así lo hizo. Desde ese momento ellos me empezaron a caer mal. Toda mi familia hizo una larga fila junto con otras gentes que venían de otras rancherías, para recibir una tarjetita plástica que ellos llamaban cédula. Eran las mismas que ellos se habían llevado una semana antes de las “elecciones”. Ese día me enteré que mí tío Tanko Pushaina se llamaba Tarzan Cotes, que Shankarit se llama Máximo, que Jutpunachón se llamaba Priscila, que Yaya se llamaba Clara, que Castorila se llamaba Cosita Rica, que Kawalashiyú se llamaba Marquesa, que Anuwachón se llamaba Jhon F. Kennedy, que Ashaneish se llamaba Cabeza, que Arepuí se llamaba Cazón, que Waríchón se llamaba Lebranche, que Cauya se llamaba Monrrinson Knudsen, que Cotiz se llamaba Alka-Selkser, Jierranta se llamaba Hilda, el primo Rafael Pushaina se llamaba Raspahierro, mi primo Matto se llamaba Bolsillo, y por un momento temí que conmigo pasaba lo mismo. Le pregunté a uno de ellos qué debía hacer para tener una cédula y me dijo que eso era fácil, que buscara mi partida de bautismo y que él después me llevaría a un lugar que se llama Registraduría Nacional del Estado Civil, la cual aún existe. Y así lo hice. Cuando terminaron las lluvias me dirigí a Uribia y fui a la iglesia donde me habían bautizado. Por el nombre de mis padrinos y la fecha que me decía mi madrina dieron con mi partida de bautismo. Recuerdo que el padre dijo que mi padrino había bautizado cerca de cien chinitos ese mismo día. Y allí estaba, me bautizaron el 5 de septiembre de 1970 y mi fecha de nacimiento 31 de diciembre de 1965, que yo no era hija de Karouna Pushaina ni de Colenshi Jusayú, sino de Maria Santa Pushaina con Domingo Santo Jusayú, y que yo no me llamaba Coleima Pushaina, sino Faride Abuchaibe, que todos los chinitos bautizados ese día se llamaban Faride y Eduardo Abuchaibe. Ahora entiendo porque todos me dicen la turca. ¿Sabe padrino que tiene usted un colegio en Uribia a donde ni siquiera van sus ahijados a estudiar? IV En varias oportunidades me encontré con mis primitos, los mismos que aquellas mujeres se llevaron a sus casas de cemento. Los encontrábamos en Uribia y por las calles de Puerto López, ellos sabían que iríamos a comprar maíz en el mercado y se escapaban para verse con uno. Las niñas llevaban puestos vestiditos de florecitas y en sus pies sandalitas. Me recordaban a sus hijas que cuando iban a nuestra ranchería le preguntaban a sus padres si nosotros éramos los indios de los cuentos que ellos le contaban en las noches antes de ir a dormir, y ellos le contestaban, Sí... esa es Pocahontas. Y sus niños nos rodeaban y nos empezaban a decir, ¡Pocahontas!, ¡Pocahontas! Sabrá Maleiwa, Dios, quién es Pocahontas. ¿No saben acaso que no nos gustan que nos comparen? Y los niños, los niños llevaban puestos unos pantalones cortos con camisitas de cuadritos abotonadas hasta el cuello, sus cabellos llenos de aceite y en sus pies zapatos negros con mediecitas blancas. ¿Dónde estaban las guaireñitas que les hacía mí tío Julio? Yo les hablaba en wayuunaiki, lo que hablamos nosotros. Y ellos me contestaban en alijunaiki, o sea castellano. Y cuando los llevaban a nuestra ranchería, para el tiempo en que comenzaban las lluvias, cargaban carritos de madera y balones de fútbol; nuestros niños olvidaron sus arcos y sus flechas. Y las niñas cargaban muñequitas catiras que hablaban en alijunaiki..., Cámbiame el vestido, llévame al parque, cómprame un helado; nuestras niñas olvidaron sus wayunkeras. Los mosquitos los picaban, el agua del Jagüey les brota la piel y el agua del molino les parece salada. ¿Qué les hicieron a nuestros niños que cuando llegan a nuestra ranchería se enferman? V Yo nunca me había tomado una fotografía y sentarme en frente de un aparatejo de esos mientras el fotógrafo me observaba me daba risa. Cada vez que salía una luz fuerte como el Kaí, el sol, cerraba mis ojos y me levantaba atemorizada, luego soltaba una carcajada que molestaba al fotógrafo. Mí hermana Ketchón también se reía. Ella era muchísimo menor que yo, pero el que me llevó a sacar la cédula la metió en la fila de la Registraduría y dijo que tenía dieciocho años. A todos los que estábamos en la fila nos puso dieciocho años. Ese día también nos acompañó nuestro primo Alúwanuí Pushaina. El mostró su partida de bautismo y los que trabajaban en ese lugar se reían, no sé por qué. Lo que sí sé es que Alúwanuí no es Alúwanuí en la cédula, sino EME DIECINUEVE. A él no le molesta que lo llamen así; sólo se ríe. Recuerdo que la mujer que estaba sentada detrás del escritorio era la que nos preguntaba cómo nos llamábamos. Me dijo que yo estaba muy bichecita para sacar cédula, pero igual todos los que fuimos ese día salimos con comprobante en mano. Todos teníamos dieciocho años, y habíamos nacido el 31 de diciembre. No quise mostrar mi partida de bautismo porque me dio pena. No quería ser Faride ni llevar el apellido Abuchaibe, quería seguir siendo Coleima del clan Pushaina, y así respondí cuando me preguntaron: Nombre, Coleima Pushaina, ¿Trajo partida de bautismo?, No, se me perdió. No importa, ponle ese nombre, grito alguien de alguna parte de ese lugar, y que también nació el 31 de diciembre, agregó. ¿De qué año?, preguntó la mujer. Ponle dieciocho años, saca la cuenta, le contestó la misma persona, y así fue. Nombre: Coleima Apellidos: Pushaina; Nacido: 31 de diciembre de 1965; Estatura: 1.60 metros; Señales: ninguna; Lugar y fecha de expedición: Uribia, 14 de enero de 1984. ¿Sabe firmar? me preguntó la mujer levantándose de la silla. No sé, le contesté. Y de nuevo la voz que salía de alguna parte dijo, no pierdas tanto el tiempo, tómale la huella. Tomó mi mano derecha y estampó mi dedo índice en el papel. Ya eres ciudadana, me dijo, pero manifiesta no saber firmar. Hoy cuando mis hijos, qué si van a la escuela, me preguntan por qué no sé firmar, yo sólo les puedo decir que la escuela quedaba muy lejos y que tenía que buscar y recoger la leña. A ti te puedo decir que hace días intenté arrancar tu imagen que está detrás de la puerta, la que cuando nadie me ve, yo la miro y la miro y siento que tu imagen, que tú, lo haces también, le sonrío y hasta me da pena encontrar tus ojos con los míos, pero no, para qué hacerlo, lo haría así como mamá ha arrancado tu imagen y la imagen de otros candidatos, si arrancando tu imagen de la puerta, también lo estaría haciendo de mi corazón. GLOSARIO · Wayuu: Tribu indígena localizada en la península de La Guajira Colombo-Venezolana · Wayuunaiki: Idioma de los Wayuu, familia etnolingüística Arawak · Alijuna: No wayúu, sirve para identificar al negro, al blanco, al forastero. · Alijunaiki: Idioma de los Alijunas · Paraíso: Rancherías indígenas wayúu. · Rancherías: Lugar donde habitan los wayúu, por grupos familiares. Asentamiento indígena. Hoy gozan de protección mediante la constitución de los resguardos. · Toushi: Mi abuela. · Tatuushi: Mi abuelo. · Pushaina, Jusayú: Clanes indígenas wayuu. · Tanko, Shankarit, Jurtpunachón, Yaya, Kawalashiyú, Anuwachón, Ashaneish, Arepuí, . Warichón, Cauya, Cotiz, Kierrantá, Alúwanuí, nombres propios en wayuunaiki, lo que hablamos. Estos no tienen traducción. · Wayunkeras: Muñequitas elaboradas en barro. · Catajarria: Guajirismo, significa cantidad, multitud.

FERIA DEL LIBRO DE BUCARAMANGA

He tenido públicos excelentes que admiran, reconocen y respetan mi trabajo, pero Bucaramanga supera todo lo bueno y lo bello que la vida y Dios me han regalado. Los llevo en el alma.
FOTOGRAFIA: FABIO ANDRES GALLO